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«Medallón de Fray Luis de León» Escultor: Óscar Alvariño - Pabellón de Petrineros y Guarnicioneros - Plaza Mayor - Salamanca - España

El Pabellón de Petrineros y Guarnicioneros (1750-1785) se extiende desde la calle del Concejo hasta la esquina del Arco de San Martín. Ahí se establecieron los vendedores y manufacturas del cuero.

El programa iconográfico de la plaza Mayor de Salamanca consiste en un conjunto de iconos, también llamados medallones, ubicados en diferentes partes de la plaza Mayor de Salamanca. Este programa posee una historia que va unida al desarrollo de la plaza. Una de las iconografías más evidentes es la que se puede ver alrededor de la misma, en los medallones ubicados en las enjutas de los ochenta y ocho arcos. Pero puede observarse igualmente escudos de armas en los soportales de los arcos mayores, en los balcones y demás elementos arquitectónicos. Además de las armas de la ciudad, siendo éstas las que más veces se repiten en el programa.

Iconografía por pabellones
La plaza consiste en cuatro Pabellones que se fueron construyendo de forma progresiva durante el periodo que va desde el año 1729 al 1756. Se sabe que el corregidor andaluz Rodrigo Caballero que a su edad de sesenta años diseña los medallones de los dos primeros Pabellones (Real y de San Martín). La evolución histórica de los medallones va desde el pabellón real, pasando por el de San Martín, el de Petrineros y finalmente el Consistorial. Los dos primeros muestran un programa iconográfico relativamente homogéneo en sus personajes, quizás debido a la existencia de patrocinadores y realizadores activos (el corregidor de Salamanca Rodrigo Caballero y Llanes y el tallador Alejandro Carnicero). Los otros dos restantes no han logrado ser homogéneos por haber sido realizados posteriormente ya sin la tutela de un personaje.

  • Pabellón Real:
    Los medallones del Pabellón Real, de derecha a izquierda, vistos desde el interior de la Plaza (es decir hacia el Portal de San Fernando) son los que se muestran en la tabla siguiente. En el programa originario de la Plaza diseñado por Rodrigo Cabellero y Llanes todos ellos corresponden a Reyes. Posteriormente se añadieron efigies como la de Francisco Franco (en 1936).

  • Pabellón de San Martín:
    Los medallones del Pabellón de San Martín con efigies correspondientes a conquistadores españoles, así como militares.

  • Pabellón de Petrineros:
    Los medallones del Pabellón de Petrineros son los de estructura iconográfica más heterogenea.

  • Pabellón Consistorial o del Ayuntamiento:
    Este Pabellón tenía en el balcón central del primer piso vemos dos hornacinas vacías, en ellas figuraban los bustos del rey Carlos IV y su esposa Maria Luisa, ambas obras del escultor José Alvarez. Los bustos desaparecieron durante la Revolución de 1868. Posteriormente se colocaron los bustos de Alfonso XII y su madre Isabel II que nuevamente desaparecieron en 1931 durante la Segunda República.
    En el año 2005, con motivo de las celebraciones del 250 aniversario de la construcción de la Plaza Mayor de Salamanca, se procedió a esculpir nueve nuevos medallones en las enjutas de este Pabellón. Las efigies elegidas eran de reyes y corresponden a Carlos IV, Fernando VII, Isabel II, Amadeo de Saboya, Alfonso XII, Alfonso XIII, don Juan de Borbón y dos alegorías de la 1ª República y 2ª República españolas respectivamente. Juan Vázquez de Coronado en 1967 (realizado por Damián Villar).

La plaza Mayor de Salamanca, España, es un espacio urbano construido como plaza mayor que con el tiempo se ha convertido en el centro de la vida social de la ciudad. Fue construida en el periodo que va desde el año 1729 al 1756, en estilo barroco. El diseño es del arquitecto Alberto Churriguera (pabellones Real y de San Martín) y posteriormente continuada por otros con pocas modificaciones respecto al proyecto inicial. A comienzos del siglo XIX sufrió diversas remodelaciones urbanísticas, hasta que poco a poco a mediados del siglo XX fue desprovista de sus jardines, quiosco de música central y urinarios públicos para quedar diáfana. Fue declarada BIC con categoría de Monumento el 21 de diciembre de 1973, publicándose en el BOE el 23 de enero de 1974.
Definida por Miguel de Unamuno, que hacía su tertulia diaria en la terraza que tiene en la plaza el Café Novelty: “Es un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico.”
Historia
Nació de forma natural en una campa en la que se comerciaba, junto a la antigua Puerta del Sol de la muralla salmantina y, por encontrarse allí la Iglesia de San Martín, fue conocida desde el siglo XV como plaza de San Martín.
Esta plaza era mucho más grande que la Plaza Mayor, casi cuatro veces más y se extendía no solamente por la actual plaza, sino que comprendía la plaza del mercado, la del Corrillo y la del Poeta Iglesias, siendo considerada como "La plaza más grande de la cristiandad", en la cual se realizaban simultáneamente todas las funciones de una plaza (fiestas, mercado, etc.).
La idea de sus construcción proviene del empeño administrativo del corregidor andaluz Rodrigo Caballero que a su edad de sesenta años logra convencer al Ayuntamiento de la necesidad de una plaza más armónica y acorde con las corrientes urbanísticas de la época. En 1724 se segrega de la plaza primitiva y se comienza a construir una plaza al estilo de la de Madrid, por el arquitecto Alberto de Churriguera, trasladándose a ella el Ayuntamiento (las Casas Consistoriales) lo que le da el rango de Plaza Mayor. Muerto Churriguera, termina la obra Andrés García de Quiñones (1755). Desde el punto de vista estético, la de Salamanca mejora claramente su modelo, no solamente por el material empleado (piedra franca de Villamayor con su color dorado característico), sino por sus proporciones, mucho más armoniosas y por ser completamente cerrada. Hay que tener en cuenta, que por entonces la de Madrid tenía dos plantas más y no estaba del todo cerrada: tras sufrir un incendio en 1790 (más de tres décadas después de terminada la de Salamanca), fue reconstruida por Juan de Villanueva, y fue remodelada suprimiendo los mencionados dos pisos (lo que mejoró sus proporciones) y cerrando las esquinas con arcos para la entrada de las calles, al modo de la de Salamanca.
Las obras
Se edifican los pabellones siguiendo tres fases constructivas bien diferenciadas a lo largo de un cuarto de siglo. La primera fase que aborda en sucesión dos pabellones: El Real y el de San Martín (durante el período: 1729-1735). El Pabellón Real era muy importante, porque con él se cerraba el desnivel de la plaza, haciendo su suelo plano.

El segundo período comprende quince años de interrupción de la obra (durante el período: 1735-1750) debido a los litigios habidos por el Ayuntamiento con los dueños de las casas, que era necesario expropiar para la construcción del Pabellón de Petrineros y del Consistorial. Una tercera fase de construcción de la Casa Consistorial y su fachada (1750-1756) a cargo del arquitecto gallego Juan García Berruguilla. Se completó el cierre de la Plaza el 29 de abril de 1755. La Casa Consitorial quedó arquitectónicamente incompleta, siendo construida posteriormente la espadaña de su fachada un siglo después (en 1852).
El ala este, en cuyo centro está el Pabellón Real, fue la primera que se construyó, ya que servía como muro de contención para hacer horizontal el suelo de la nueva plaza. Esta ala muestra entre sus arcos medallones con el busto de algunos reyes de España. En las otras alas, los medallones representan a otros personajes ilustres (santos, sabios, descubridores, etc).
En 1935, fue declarado Monumento Nacional, por ser la Plaza Mayor "más decorada, proporcionada y armónica de todas las de su época".
Actualidad
El aspecto actual, en lo que se refiere al pavimento (baldosas de granito gris, con marcas de granito rosa), se hizo hacia 1953 con granitos procedentes de las canteras de Carbellino. Hasta entonces tenía un jardín central, con árboles, arriates de flor y un quiosco de música en su centro. Una calle adoquinada lo contorneaba.
En la actualidad, la Plaza Mayor es el centro de la vida de la ciudad y un punto de encuentro habitual de los habitantes. En ella se encuentran innumerables bares y terrazas, además de la cafetería más antigua de la ciudad, el centenario Café literario Novelty, que al estilo del Café Gijón en Madrid, ha sido punto de encuentro habitual de los literatos y artistas de la ciudad, desde su inauguración en 1905.
Con motivo del festejo del 250 aniversario de la Plaza Mayor de Salamanca se diseñó el programa cultural denominado "Salamanca 2005. Plaza Mayor de Europa", con actividades musicales y escénicas destinadas a todos los públicos.
Medidas
La plaza mayor de Salamanca no es un cuadrado perfecto (es un cuadrilátero irregular) y ninguna de sus fachadas mide lo mismo. Aproximadamente, la fachada del Ayuntamiento mide 82,60 m, la fachada oriental (Pabellón Real) 80,60 m, la fachada oeste mide 81,60 m y el lado de San Martín mide 75,69 m. Haciendo un cálculo aproximado, la plaza tiene una superficie de unos 6400 m² sin contar los soportales. En total la plaza tiene 88 arcos de medio punto con medallones en los que se representan personajes importantes en sus albanegas.
Cuando a Miguel de Unamuno, que hacía su tertulia diaria en la terraza que tiene en la Plaza el Café Novelty, refiriéndose a la misma, le preguntaban si era un cuadrado perfecto o no, él afirmaba:“Es un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico.”
La edificación tiene tres pisos (más planta baja) de altura salvo en el pabellón de las Casas Consistoriales, en el que tiene dos (más planta baja).
Programa Iconográfico
Este programa posee una historia que va unida al desarrollo urbanístico de la Plaza a lo largo de los años que van desde su construcción en el siglo XVIII.1 Una de las iconografías más evidentes es la que se puede ver alrededor de la misma, en los medallones ubicados en las enjutas de los ochenta y ocho arcos. Pero puede observarse igualmente escudos de armas en los soportales de los arcos mayores, en los balcones y demás elementos arquitectónicos.
Anecdotario
Las Casas Consistoriales nunca se terminaron: faltan dos torres sobre las alas laterales, que el arquitecto (Andrés García de Quiñones) no se atrevió a construir por considerar que la obra en la que debían apoyarse no reunía condiciones para resistir el peso, pero se conserva la maqueta de 1745. El proyecto de las torres se utilizó por su autor para concluir las torres de La Clerecia.
En el arco de mayor alzada de la zona del Pabellón Real, junto a la salida el Mercado, aparece una inscripción que recuerda: «Aquí se mató una muger, rueguen a Dios por ella. Año de 1838» (sic).

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Photo details

  • Uploaded on August 7, 2015
  • © All Rights Reserved
    by Miguel Veny
    • Camera: SONY DSLR-A100
    • Taken on 2015/07/01 12:28:56
    • Exposure: 0.008s (1/125)
    • Focal Length: 50.00mm
    • F/Stop: f/9.000
    • ISO Speed: ISO100
    • Exposure Bias: 0.00 EV
    • No flash