Oropesa (Detalle).

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Comments (3)

Elcueto on January 3, 2008

Pepe, en este pueblo nací yo. Los avatares de la vida esculpidos en muchos calendarios se llevaron mi rastro -desde los diez años vivo fuera-. Quiero verlo y no me es dado. Por esa calle empinada, de cuyo nombre no me acuerdo, subí, mejor, me subieron las manos de la Tía Victoria apretado contra la exuberante riqueza de su pechera, verata ella, afincada en la Estación; llevaba la fonda de los Pérez. Ayer, ya. Fue mi madrina. Era sábado. Hacía calor de firme. Yo había nacido dos días antes allí, en La Estación. De eso hace muchos años. D. Eduardo (q.g.t.) echó las Aguas Bautismales con las que me dio la Vida del Espíritu, me hizo cristiano, y en esas sigo y, también, me refrescó de los calores ambientales y corporales, en aquella pila donde fuera bautizado otrhora nuestro Santo Alonso de Orozco y, también un Virrey del Perú paisano nuestro, de los Álvarez de Toledo, Don Francisco, que lo eran de Oropesa y, hasta más allá de la sierra de Gredos, hasta Piedrahíta, según se afirma en el libro de Fernández, el frutero, que fue concejal. Era agosto. Agosto, en Oropesa, es mucho agosto. Ríete del dicho, "En agosto frío en rostro". Luego, de entre las neblinas del tiempo extraigo aquel lindo recuerdo en que las catequistas nos llevaron desde el hospital de San Juan, por esa calle hasta la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción, un 13 de junio. Sí, ¡un trece de junio! era la festividad de La Sma. Trinidad. Ellas, con sus alas de arcángeles o de serafines o de querubines o de tronos o de dominaciones o de potestades, porque ángeles a secas no eran, eran más, mucho más. Estaban tan monas. Nosotros enfundados en los primeros pantalones largos, cocidos en nuestro propio jugo. Y después de recibir al Señor, otra vez, pero calle abajo, hasta el Hospital con las miras y el pensamiento puestos en el chocolatito con bizcochos que nos servirían aquellas criaturas angelicales –por entonces había que guardar ayuno desde las doce del día anterior y, ¡ni un vasito de agua-. Luego a hacer la visita a Peñitas, a Ntra Madre y Patrona de Peñitas, su ermita era el único lugar fresco de todo el Oropesa de mi niñez. Cantarranas donde nos chapuzábamos a pesar de prohibición seberísima, era caldo hirviendo. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer y, ya pasaron más de cincuenta años. Allí, de madre a Madre, la ofrenda del chaval o de los chavales, porque habiendo recibido a Jesús Sacramentado... para allá fueron los dos en el mismo envío. Pepe, que gracias por la foto. Me trae tantos recuerdos… 30 de marzo del 70; 20 de junio del 81; 20 de julio del 87… Acontecimientos alegres. Acontecimientos tristes pero esperanzados. Tantos recuerdos… Gracias.

Pepe Nogales on January 7, 2008

Muchas gracias por tu visita y tu comentario Elcueto, me alegro de que te haya evocado tantos buenos recuerdos.

Merece la pena haber hecho la foto, solo por disfrutar de tu relato.

Saludos.

Elcueto on February 3, 2008

No era para menos. Saludos cordiales.

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Photo details

  • Uploaded on April 23, 2007
  • © All Rights Reserved
    by Pepe Nogales
    • Camera: NIKON E4300
    • Taken on 2004/08/05 12:21:24
    • Exposure: 0.008s (1/121)
    • Focal Length: 8.00mm
    • F/Stop: f/7.600
    • ISO Speed: ISO100
    • Exposure Bias: 0.00 EV
    • No flash

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