This is how your name and profile photo will appear on Panoramio if you connect this Google+ account.
You cannot switch to a different account later.
Learn more.
Corre libre y a medida que pasan los días su cauce se llena de ramas secas, hojas y troncos caídos. A veces sus aguas se paran en remansos tranquilos en los cuales se refleja el bosque pero que no consigue verse a si mismo.
Cuando llegan las lluvias, el río crece, corre, grita y canta.
Y deja atrás todo aquello que le paró y lo mantuvo quito sin saber que hacer.
El río está listo para congelarse y entre las rocas se resguarda para hacerse cristal hasta la primavera.
El río ha madurado después de una vida que le vió nacer en primavera, le hizo crecer de colores en verano, madurar en otoño y aletargarse casi hasta morir en invierno.
El silencio sólo se rompe por los sonidos y acordes de la naturaleza, nuestras pisadas sobre las semiheladas hojas del suelo y las reflexiones de nuestras hijas.
Pensamientos y divagaciones sobre historias temporales que tal como se cuentan se olvidan.
Manos guardadas en los bolsillos. Inspiraciones profundas.
Es momento de pasear y escuchar.
En este lugar, junto a este río, he pasado algunos de los mejores momentos de mi infancia.
Muchas veces regreso para reencontrarme en su orilla, tirando piedras y jugando con amigos que acabaron siendo mis hermanos.
Batallas navales de piratas de tierra adentro, películas inacabadas, nevadas que sorprendieron mañanas de primavera, cabañas en el bosque.
En nuestra vida, es necesario regresar a esos momentos que nos muestran quienes somos y que en muchos casos devuelven alegría y paz a nuestro espíritu.
Bienvenido al bosque de los sueños, donde brujas, ogros y hadas habitan.
Permanece tan solo cinco minutos en silencio y comprueba como tu imaginación comienza a volar, despertando escondidos sueños de duendes que que viven en troncos huecos.
Escucha como canta el agua, serpenteante entre las rocas. Uele el perfume de la tierra húmeda, cierra los ojos y empieza a imaginar un mundo fantástico.
K6.34's conversations
Puedes ver todas mis fotos en:
http://www.flickr.com/photos/k6_34/show/
Puedes ver todas mis fotos en:
http://www.flickr.com/photos/k6_34/show/
Puedes ver todas mis fotos en:
http://www.flickr.com/photos/k6_34/show/
Puedes ver todas mis fotos en:
http://www.flickr.com/photos/k6_34/show/
Puedes ver todas mis fotos en:
www.flickr.com/photos/k6_34/show/
Muchas gracias. Si, merece la pena la recompensa que se obtiene tras la subida.
Un saludo.
Carlos
La vida es como un río de otoño.
Corre libre y a medida que pasan los días su cauce se llena de ramas secas, hojas y troncos caídos. A veces sus aguas se paran en remansos tranquilos en los cuales se refleja el bosque pero que no consigue verse a si mismo.
Cuando llegan las lluvias, el río crece, corre, grita y canta.
Y deja atrás todo aquello que le paró y lo mantuvo quito sin saber que hacer.
El río está listo para congelarse y entre las rocas se resguarda para hacerse cristal hasta la primavera.
El río ha madurado después de una vida que le vió nacer en primavera, le hizo crecer de colores en verano, madurar en otoño y aletargarse casi hasta morir en invierno.
El silencio sólo se rompe por los sonidos y acordes de la naturaleza, nuestras pisadas sobre las semiheladas hojas del suelo y las reflexiones de nuestras hijas. Pensamientos y divagaciones sobre historias temporales que tal como se cuentan se olvidan. Manos guardadas en los bolsillos. Inspiraciones profundas. Es momento de pasear y escuchar.
En este lugar, junto a este río, he pasado algunos de los mejores momentos de mi infancia.
Muchas veces regreso para reencontrarme en su orilla, tirando piedras y jugando con amigos que acabaron siendo mis hermanos.
Batallas navales de piratas de tierra adentro, películas inacabadas, nevadas que sorprendieron mañanas de primavera, cabañas en el bosque.
En nuestra vida, es necesario regresar a esos momentos que nos muestran quienes somos y que en muchos casos devuelven alegría y paz a nuestro espíritu.
Bienvenido al bosque de los sueños, donde brujas, ogros y hadas habitan.
Permanece tan solo cinco minutos en silencio y comprueba como tu imaginación comienza a volar, despertando escondidos sueños de duendes que que viven en troncos huecos.
Escucha como canta el agua, serpenteante entre las rocas. Uele el perfume de la tierra húmeda, cierra los ojos y empieza a imaginar un mundo fantástico.