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En este tamarindón.. Colgaron al cacique Adiac
Revista no. 66
El árbol de tamarindón es la catedral vegetal de los subtiavas. Según palabras de José de la Concepción Canales. Responsable del Museo Adiac del barrio de Subtiava. Don Concepción nos relata:
"Entre la gente de León se maneja una leyenda llena de amor y tragedia entre la india Xochilt y el indio Adiac. Donde supuestamente Adiac es ahorcado en un tamarindón por haber matado a un español por tener celos de Xochilt.
A través del tiempo, los que escribieron la historia dejaron de lado la valentía de este cacique. La verdadera historia de la muerte de Adiac, no fue sólo por amor a una mujer sino también por defender su tierra en contra de la invasión de los españoles.
En 1610, vino a León una buena cantidad de españoles a afincarse donde queda ahora la Catedral de León. Pero los sutiavas no les perrmitieron moverse en el territorio y les hicieron la vida imposible.
Ellos se ven forzados a acampar en Acocoyagua, adelante de Guadalupe.
Y en medio de una batalla muy desigual de fuerzas y de armas, los españoles lograron posesionarse del lugar. Los sutiavas jamás se doblegaron y los españoles se vieron forzados a traer negros, mulatos y de otras tribus, como los chorotegas,
para que les trabajaran y sembraran las tierras que finalmente les arrebataron.
Entre la gente sutiava estaba Adiac, él y su gente se fueron a Acocoyagua donde habían acampado anteriormente los invasores.
Adiac mantiene la resistencia por cuatro años en contra de los españoles. En su lucha como hombre de diálogo conversa con sus Tapaligues, que eran las principales autoridades indígenas, en el Cerro Lechecastle o Cerro de Oro, a media legua de la iglesia de Sutiava.
Por desgracia, los estaban espiando y la guardia española lo captura de inmediato. Lo amarran a un caballo y lo llevan de arrastras. Adiac casi está agonizando cuando los españoles se detienen frente al tamarindón donde deciden rematarlo, ahorcándolo.
Se creé que su asesinato fué en 1614. Este árbol de tamarido de 389 años es vivo testigo de la muerte injusta de este indígena valiente. En la actualidad está carcomido desde el corazón de su tronco por una plaga que le va quitando la vida lentamente. Una señora del barrio lo cuida regándolo y espanta a los muchachos que apedrean los nidos que con sus ramas cobija.
Este tamarindón está en un barrio de Subtiava que lleva el nombre de "Godoy", cerca del campo de aterrizaje, en León. En los años de gobierno de Juan Baustista Sacaza, el ferrocaril hizo colocar una placa conmemorativa."
Don Concepción hace un llamado a la alcaldía para que visite el tamarindón para que compruebe su triste situación y le dé un trato como patrimonio nacional que se merece.
Una manera pude ser, que contrate a expertos en árboles que puedan darle un tratamiento adecuado para alargarele unos años más de vida. Visítelo antes de que muera.
rongonzalez's conversations
¡Muy buena toma! ¡Gracias!
hahaha no hay
Muy bonita casa en la calle Mayor de Guadalupe! Gracias!
Salvaje!!
Barrio Subtiava
muy buena toma!
"El Tamarindón" en el Barrio de Subtiava.
Revista Enlace
En este tamarindón.. Colgaron al cacique Adiac Revista no. 66 El árbol de tamarindón es la catedral vegetal de los subtiavas. Según palabras de José de la Concepción Canales. Responsable del Museo Adiac del barrio de Subtiava. Don Concepción nos relata: "Entre la gente de León se maneja una leyenda llena de amor y tragedia entre la india Xochilt y el indio Adiac. Donde supuestamente Adiac es ahorcado en un tamarindón por haber matado a un español por tener celos de Xochilt. A través del tiempo, los que escribieron la historia dejaron de lado la valentía de este cacique. La verdadera historia de la muerte de Adiac, no fue sólo por amor a una mujer sino también por defender su tierra en contra de la invasión de los españoles. En 1610, vino a León una buena cantidad de españoles a afincarse donde queda ahora la Catedral de León. Pero los sutiavas no les perrmitieron moverse en el territorio y les hicieron la vida imposible. Ellos se ven forzados a acampar en Acocoyagua, adelante de Guadalupe. Y en medio de una batalla muy desigual de fuerzas y de armas, los españoles lograron posesionarse del lugar. Los sutiavas jamás se doblegaron y los españoles se vieron forzados a traer negros, mulatos y de otras tribus, como los chorotegas, para que les trabajaran y sembraran las tierras que finalmente les arrebataron. Entre la gente sutiava estaba Adiac, él y su gente se fueron a Acocoyagua donde habían acampado anteriormente los invasores. Adiac mantiene la resistencia por cuatro años en contra de los españoles. En su lucha como hombre de diálogo conversa con sus Tapaligues, que eran las principales autoridades indígenas, en el Cerro Lechecastle o Cerro de Oro, a media legua de la iglesia de Sutiava. Por desgracia, los estaban espiando y la guardia española lo captura de inmediato. Lo amarran a un caballo y lo llevan de arrastras. Adiac casi está agonizando cuando los españoles se detienen frente al tamarindón donde deciden rematarlo, ahorcándolo. Se creé que su asesinato fué en 1614. Este árbol de tamarido de 389 años es vivo testigo de la muerte injusta de este indígena valiente. En la actualidad está carcomido desde el corazón de su tronco por una plaga que le va quitando la vida lentamente. Una señora del barrio lo cuida regándolo y espanta a los muchachos que apedrean los nidos que con sus ramas cobija. Este tamarindón está en un barrio de Subtiava que lleva el nombre de "Godoy", cerca del campo de aterrizaje, en León. En los años de gobierno de Juan Baustista Sacaza, el ferrocaril hizo colocar una placa conmemorativa." Don Concepción hace un llamado a la alcaldía para que visite el tamarindón para que compruebe su triste situación y le dé un trato como patrimonio nacional que se merece. Una manera pude ser, que contrate a expertos en árboles que puedan darle un tratamiento adecuado para alargarele unos años más de vida. Visítelo antes de que muera.
Salvaje! Buen trabajo.