This is how your name and profile photo will appear on Panoramio if you connect this Google+ account.
You cannot switch to a different account later.
Learn more.
Ya estoy desengañado del todo casi para este verano, prácticamente.
Perdido he mi esperanza y sólo me queda hacer lo que me gusta más;
había un resquicio a la ilusión..., ahora me voy más desquiciando un poco
pero resta el respiro del mañana, el agua clara del río, la nuez, la perdiz y el espárrago
tiernos, campestres, desalados, pardos, hondos, profundos y jóvenes.
Ya voy tranquilo del cenit alumbrado por viejos olivos y jaureles en rama.
Pienso mucho o nada en ella, no sé qué contarle ni decirle a ratos, mi retama;
tenía una carta preparada para darte sin retorno de tardanza u olvido deseado
de mi mano y de mi vientre enguachinado, moreno, lunado y viejo un poco.
Ahora queda esperar la sombra de mi adiós entretenido en el cielo del blanco y el rastrojo.
Oh, negra luna sin tu cuerpo estrellado de luz en lo alto del negro cielo
que irrumpes con fuerza en mi corazón malherido, tumefacto y podrido de amor dolido!
Oh, negro cielo de estrellas y luceros estrellados, dame, ¡oh Tú!, divina,
amante como tú y de tu corazón herido la vida y suerte oculta que respiro.
Tales éstas son mis metas y han sido mi camino, la noche, Cristina, y el estío.
laura79verdeja's conversations
LA LUZ DE SU DESDÉNYa estoy desengañado del todo casi para este verano, prácticamente. Perdido he mi esperanza y sólo me queda hacer lo que me gusta más; había un resquicio a la ilusión..., ahora me voy más desquiciando un poco pero resta el respiro del mañana, el agua clara del río, la nuez, la perdiz y el espárrago tiernos, campestres, desalados, pardos, hondos, profundos y jóvenes. Ya voy tranquilo del cenit alumbrado por viejos olivos y jaureles en rama. Pienso mucho o nada en ella, no sé qué contarle ni decirle a ratos, mi retama; tenía una carta preparada para darte sin retorno de tardanza u olvido deseado de mi mano y de mi vientre enguachinado, moreno, lunado y viejo un poco. Ahora queda esperar la sombra de mi adiós entretenido en el cielo del blanco y el rastrojo. Oh, negra luna sin tu cuerpo estrellado de luz en lo alto del negro cielo que irrumpes con fuerza en mi corazón malherido, tumefacto y podrido de amor dolido! Oh, negro cielo de estrellas y luceros estrellados, dame, ¡oh Tú!, divina, amante como tú y de tu corazón herido la vida y suerte oculta que respiro. Tales éstas son mis metas y han sido mi camino, la noche, Cristina, y el estío.
Alfredo Sánchez Rg