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Carlos M Gonzalez
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Saludos Primo. No había visto tu comentario, hace algo que no entraba a este sitio. Un abrazo.

Sr. Carlos, Mi nombre es Joel Contreras Barraza y so bisnieto de Mariano Barraza y Elena Noriega, originarios de Teonadepa, Sonora. De pura "chiripada" me encontre esta foto y brinque de gusto!! Me gustaria hacerle algunas preguntas. Como me puedo comunicar con usted de forma privada? Algun correo electronico? Se lo agradeceria muchisimo. Gracias.

El siguiente comentario sobre El Moro fue tomado del períodico El Diario del Yaqui de la siguiente dirección.http://www.diariodelyaqui.mx/secciones/region-mayo/104481-el-moro-de-cumpas-martin-amavizca

EL MORO DE CUMPAS (MARTÍN AMAVIZCA) Imprimir Email Categoría: REGIÓN MAYO Escrito por Claudia Salazar Méndez El famoso caballo de carreras “El Moro “no era originario de Cumpas, nació en el Valle de Cocóspera en el Municipio de Ímuris, de la Sierra de Cananea, en el rancho “El Portón” propiedad de la familia Martínez, hasta hoy. Se compró junto con otro caballo, al parecer hermano del señor Florencio Frisby, ganadero de esa localidad, en el año de 1951, con el propósito de usarlo como semental de la raza cuarto de milla, cuando el caballo tenia pasado de un año de edad.

Al poco tiempo don Florencio lo da a su hijo Pedro Frisby a cambio de un burro manadero semental de yeguas, con el fin de formar una manada de mulas. Para entonces “El Moro” era un potrillo que serviría para mejorar la raza caballar.

El señor Pedro Frisby, ganadero de profesión, casado con la señora María Dolores Durán Meza y formadores de una familia compuesta de ocho hijos, muestra gran afición por las carreras, jugándolas a nivel regional con otros rancheros. En el año de 1956 pierde una carrera parejera con un caballo propiedad de del Sr. René Vázquez, originario de la comunidad de Jécori, quedando este último de ofrecerle una revancha con otro caballo conocido como “El Moro de Jécori”. Para entonces “El Moro de Cumpas” cumplía con su labor de semental y estaba siendo amansado por don “Chanón” Leyva, mismo que descubre que el caballo de baja estatura pero un tanto más largo de lo normal, aconsejado por don Pedro, junto a la opinión de otros vaqueros que de la revancha al señor Vázquez con “El Moro” y fue así como se pactó la carrera a realizarse el día primero de enero de 1957, de la cual también surgió un corrido conocido en la región como “Los Moros”.

Para los conocedores “El Moro” resultó ser un caballo sumamente ligero, que podía dar una competencia de acuerdo a los tiempos que se jugaban en 200 metros y optaron por llevarlo a la ciudad de Agua Prieta en donde había caballos de esa categoría, convirtiéndose desde ese entonces en favoritos de muchos aficionados. Ya en Agua Prieta se hizo cargo de él don Pedro Cruz de origen cumpense, que estaba a cargo de un tercio, o una partida de caballos, y también gran aficionado a las carreras y quien vino a ser quien cuidó por mucho tiempo al “Moro”. Durante el tiempo que permaneció “El Moro” en Agua Prieta, viajó constantemente a Cumpas, para cargar a las yeguas, formando así una gran descendencia en la región.

Todo tipo de eventos nos dejan buenos y gratos recuerdos, recuerdos que habitan en el pensamiento de quienes han significado un cambio en la manera de ser o de vivir. Tal es el caso de la famosa carrera entre “El Moro de Cumpas” y “El Relámpago” de Agua Prieta. Misma que dio origen a un corrido y a una película convirtiéndose en dos poderosas armas de comunicación que no sólo llevan el nombre de estos dos caballos y sus respectivos pueblos por todo el mundo, sino que también cargaron con una mezcla de culturas, sentimientos y costumbres de la región, para formar un símbolo de identificación y estandarte. Las carreras parejeras fueron y siguen siendo una tradición muy arraigada sobre todo en los pueblos del noroeste del Estado de Sonora. Además de satisfacer el afán de competencia y del deporte, se obtienen beneficios económicos para instituciones privadas y públicas.

Eran los primeros días del año de 1957, el “Moro” se encontraba en la ciudad de Agua Prieta y había sido tan fuerte el impacto de su primer carrera con otro caballo moro, que ya se planeaba enfrentarlo al no menos estimado y reconocido “El Relámpago”, por lo que el señor Pedro Cruz le pide autorización a su propietario para planear una carrera con ambos triunfadores. La noticia no tardó en llegar a todos los pueblos y ciudades vecinas. Se programa la fecha para el 17 de marzo de 1957 a jugarse en Agua Prieta en un taste que se instalaba en el lugar que hoy ocupa las calles uno y cuatro de esa ciudad, como a 400 metros de la “Copacabana”. Las apuestas no se hicieron esperar, tanto para los asistentes como para los que no pudieron ir. Se apostó desde animales como gallinas hasta caballos y vacas, como dinero y automóviles, en su gran mayoría de los aficionados. De dos caballos de cualidades muy distintas pero con el mismo afán de ganar y convencer.

La carrera se promovió con el fin de ayuda para la escuela Fray Pedro y Club de Leones así como para el Ayuntamiento y el templo.

A medida que se aproximaba la fecha, la expectativa iba creciendo, era el tema de conversación en los puntos de reunión en Agua Prieta, por mencionar algunos, el Banco, el café y obviamente “La Copacabana” que era el centro donde se tapaban las apuestas además de la difusión que le daba un conocido y apreciado mesero del lugar de nombre Héctor “El Negro” Bonilla. 8

Mientras tanto en Cumpas, los aficionados se preparaban para el gran día. Según pláticas de los asistentes como el señor Ramón Quijada, entre otros, utiliza la expresión “parecía el día del juicio” para describir ese día, era tanto el alboroto, la conmoción tan particular y tan extraordinaria que sembró la carrera que se prepararon con viaje especial a la ciudad de Agua Prieta, hombres, mujeres y jóvenes principalmente, para ver ganar al “Moro” que en muy poco tiempo se había ganado el cariño y la simpatía de todos los cumpenses y también de otras partes hasta del mismo Agua Prieta.

EI 17 de marzo de 1957, se empieza vivir desde las primeras horas, cuando los dueños de los carros de aquel tiempo, como es el caso de don Guadalupe “El Güiri” Leos, convidan a los vecinos del lugar para iniciar la aventura rumbo a Agua Prieta en busca del triunfo, era tanta la algarabía que algunos tuvieron que esperar en Cabuyona a que amaneciera para llegar con la luz del esperado día. Era el día de San José y hacía frío”, -comenta don Ramón. “Como era aún muy de madrugada decidimos dormir un rato yo y mi compañero Rubén “El Pelado” Frisby, nos levantamos, atravesamos un lote baldío para llegar a la “Copacabana” donde se tapaban las apuestas, yo aposté setenta pesos, que en aquel tiempo era mucho, luego nos fuimos donde estaba el taste, y nos pusimos muy cerca de la salida, era un alboroto, música, mariachis, otras bandas, luego apareció el “Moro”, se veía muy bonito, una “chulada” de caballo, parecía que flotaba en el aire cuando caminaba, “Los Cumpas” la teníamos segura con el “Moro”, había un señor muy vivo para las carreras, don Jesús Montaño alias “El Bolsas”, y ese nos animó a ir y apostarle al “Moro”; Aunque a este señor se le afiguraba que se iba a vender la carrera, ¿sabes?... me acuerdo como si fuera ahora cuando Silverio Noriega de Teonadepa dio “El Santiago”, “El Moro” dio un brinco en el aire como de cuatro metros, y se notaba que Gumersindo Valenzuela al que todos conocernos como “Chindo” que fue quien corrió al “Moro” lo llevaba bien atrancado, y los que estaban al principio le gritaban: “No le jales hijo de...”, era mucha la ventaja que llevaba el “Moro” para que perdiera, la gente que estábamos de la mitad del taste para acá, nunca nos imaginamos que pudiera perder porque aunque lo llevaran jalado, le llevaba mucha delantera al “Zaino” al menos la primera mitad del taste. Como era de cuatrocientos metros, los que estábamos al principio no nos dimos cuenta de que había perdido, No lo podíamos creer. Después de la carrera hubo muchos alegatos, pero todas las apuestas fueron pagadas sin ningún problema después nos fuimos a la “Copa” y allí siguió la fiesta. Luego en la barra de la cantina “El Nano” empezó a escribir el corrido, recuerdo que lo rodeábamos entre todos. Más tarde nos regresamos a Cumpas”. –Termina el relato don Ramón.

“El moro resultó perdedor, y junto con él, todos sus seguidores, pero en lugar de perder admiradores, fue ganando cada vez más fama tal vez más que si hubiera ganado, porque a pesar de ser un caballo mediano de estatura, en relación con “El Relámpago” tenía muchos partidarios.

La derrota del “Moro” es un tema que hasta la fecha es muy polémico, pero desafortunadamente no se puede comprobar nada, sólo queda comentar que existen algunas coincidencias que hacen pensar en una posible manipulación de la carrera a favor de “El Relámpago”, como el hecho de que “Chindo” Valenzuela no volvió a su trabajo como vaquero con el señor Pedro Frisby, emigrando a los Estados Unidos después de la carrera, se habla también de un aterrizaje no previsto de la avioneta en la que viajó rumbo a Agua Prieta para la carrera. Aunque por otro lado se dice que el fenómeno de emigración era muy frecuente en esa época, que el señor Valenzuela no era jinete profesional, que corrió con faja en lugar de abardón (montura diseñada especialmente para carreras, y de poco peso), que al momento de la carrera no llevaba la posición correcta y la cabeza del jinete estaba por encima de la del caballo, y por tanto estas deficiencias técnicas pudieron haber intervenido.

Otros comentarios por los conocedores, son que el “Moro” no era para esa distancia de carrera. Que en ese tiempo existía cierto control sobre las carreras, puesto que se daba la coincidencia de que personas de mucho peso en la región como es el caso del “Puyo” Morales, que en ese tiempo tenía el control del 90% del comercio de ganado, desde Sahuaripa hasta Agua Prieta.

Lo importante es que sólo quedó en comentarios, todo esto no dio curso a problemas mayores entre los dos partidos, afortunadamente no surgieron enemistades, al contrario, el “Moro” y el “Zaino” jugaron después otras carreras en las que ganó el “Moro”.

Después de la carrera, se dio a conocer el famoso corrido que en un principio se conociera como “El Relámpago y El Moro”. Y fuera interpretada por los conjuntos y bandas de la localidad y que más tarde fuera interpretada por artistas más famosos.

El compositor, don Leonardo Yáñez Romo “El Nano”, nació en Cananea, el 2 de abril de 1902, hijo de Francisco Yáñez Esquer y Teresa Romo de Esquer. Estudió música con el maestro don Silvestre Rodríguez. Se casó con Socorro Vargas Andrade con quien procreó 11 hijos. Fue un buen padre y un gran amigo, su gran amor por la música y su pasión por los juegos de azar, hacían de él un bohemio de corazón. Dentro de sus numerosas composiciones destacan: El Tío Juan, No me hagas menos, Nuestra tumba, El Guante, siendo “El Moro de Cumpas” la más destacada y la compuso a la edad de cincuenta años. Era además muy aficionado a las carreras. Cabe mencionar que se incluye en el corrido como compositor, cuando no es muy común, para evitar el plagio y además para ofrecer disculpas porque él era partidario del “Moro” y convenció a sus amigos y familiares a que apostaran a su favor. El “Nano” muere el 9 de marzo de 1993, despedido por un gran número de amistades y familiares.

El primer candidato para grabar el corrido fue el inolvidable Pedro Infante, mismo que fue ofrecido por su compositor a través de su compadre Rafael Romero. El afamado artista aceptó gustosamente, pero desafortunadamente un accidente fatal le cortó la existencia en abril de 1957, un mes más tarde a la carrera. En esa época empezaba a destacar un joven cantante de nombre Gilberto Valenzuela “El Sahuaripa”, a quien fue otorgado el corrido para que lo grabara por primera vez. Se cuenta que el corrido fue dictado vía telefónica a la Ciudad de México por lo que inicialmente fueron cambiadas algunas palabras debido a la interferencia telefónica, como es el caso del apellido Frisby por Fimbres.

“Ya cuando el corrido se hizo famoso en el año de 1964, sobre la base del cambio de título, y algunos otros arreglos musicales, fue interpretado por otros artistas de mayor renombre, tal es el caso de Vicente Fernández, Antonio Aguilar, Chayito Valdés, Lucha Villa, entre otros.

Tiempo después dada la fama de ambos caballos, “El Nano” compone otro corrido titulado “Dos Caballos Famosos”.

Rancho prospero y floreciente del Sr. Florencio Frisby en la primer mitad del Siglo pasado (hasta aproximadamente los 1960´s). Don Floencio Frisby vivió en Cumpas, Sonora. La casa de La Montosa actualmente se encuentra abandonada y casi destruída. ALGUIEN PUEDE AGREGAR MÁS A ESTA BIOGRAFÍA POR FAVOR?

Difficult genus to key out to species, at least in northeast U.S., where many similar species grow. Some are native, which I wanted to keep, and some are not, which I wanted to get rid of.

Enterada Carlos, le explico en un correo. Tenga excelente fin de semana. Saludos

muy bonito el vado como para hecharnos unas tecates ahi en la sombrita saludos a toda le gente de ese pueblo y amis tios que viven ahi

Buena foto. Estos 3 picos se les conoce tambien como los Picachos de Valtierra.

OK tocayo. Gracias, ya corregi los nombres de El Duraznito y El Nogalito. Saludos.

este se llama el nogalito, tambien propidad de un tio

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