estudiooberon.com
915
photos
544
on Google Maps
views
« Previous12345678...3839Next »

estudiooberon.com's conversations

Cudillero es la capital del concejo del mismo nombre. Las casas parecen colgadas de las colinasque circundan la villa. Tres empinadas laderas la rodean a modo de anfiteatro. Cudillero invita a perderse por sus callejuelas y escalinatas que conectan todos los rincones de la villa. En las casas se observa el ambiente marinero: redes, anzuelos, aparejos y largas cañas con las que se pesca la suculenta y exquisita merluza del pincho. De los balcones y ventanas cuelga el curadillo, pescado que se deja secar para que esté a punto de echar a la cazuela; antiguamente la mucha o poca cantidad de pescado colgado a secar marcaba las posibilidades económicas de cada casa.

La actividad principal de Cudillero es la pesca y, cada vez más, el turismo. Puede verse por la tarde la arribada de las barcas con su carga. Hace unos años, la rula o lonja de pescado estaba situada en lo que es hoy día el hogar de jubilados. La nueva rula se encuentra al final del puerto nuevo, donde podemos encontrar el pequeño astillero y nuevas edificaciones industriales relacionadas con el mar, que van configurando un nuevo aspecto de la villa.

Cudillero pasó a la historia de la literatura en la novela “José”, de Armando Palacio Valdés, quien, en su “Rodillero” drescribía sin lugar a dudas a Cudillero.

Otra curiosidad de la villa es que aparece en la conocida película “volver a empezar”, de Garci, primer oscar de nuestro cine.

Los habitantes de Cudillero reciben el nombre de pixuetos, apelativo que ostentan con gran orgullo y que realmente no se sabe a ciencia cierta de dónde procede. Hay que decir que al suculento rape se le llama pixín, cosa que hace pensar que la raíz de ambos vocablos es la misma, es decir que provienen seguramente de la voz “pix” (pez). La voz “ueto” (actividad) completa la expresión “pixueto”.

La palabra Cudillero tiene su origen en “codo” o “codillo”, debido a la especial forma de la villa. En el siglo XIII se llamaba Codillero. En el pasado, la villa estaba dividida en dos barrios, el de la Cai o parte alta, ocupado por los “caízos”, y el de Cuideiru o parte baja, junto al puerto, habitado por los “pixuetos”. Los primeros ejercían oficios terrestres, los pixuetos eran, como reza su nombre, pescadores.

El cabo Vidio, en Oviñana, ofrece, desde su altísimo acantilado (sobre los 100 m.), una de las visitas más bellas de la costa occidental asturiana y la luz guiadora de un pequeño faro que luce desde 1950. El faro de Vidio se eleva sobre el cabo a un paseo de pocos minutos del pueblo, donde se captura, cría y degusta un exquisito marisco. La vista marítima que se contempla desde el acantilado del faro de Vidio es uno de los privilegios paisajísticos más bellos de la costa asturiana. Entrantes y salientes que dan vida a calas prácticamente vírgenes por su difícil acceso. El entorno ofrece al visitante abundante flora y fauna. Es muy interesante de visitar el pequeño puerto de Portiella.

Desde el Cabo Vidio la vista alcanza hasta el Cabo de Busto (al fondo), al occidente, y puede verse el cabo de Estaca de Bares en días de gran calidad.

San Martín de Luiña conserva todo el encanto de un pueblo rural, lleno de múltiples posibilidades para disfrutar, tanto del mar como de la montaña. Verdes valles y sosegados espacios invitan a disfrutar de este bello pueblo. Conserva interesantes muestras de la arquitectura de indianos. La Iglesia de San Martín de Luiña, construcción de alto valor arquitectónico, data del siglo XVII. Presenta tres importantes retablos barrocos del siglo XVIII, obra del escultor Gabriel Fernández Tonín, destacando el central. En la iglesia, la venerada imágen de la Virgen de los Dolores. En el suelo reza la frase “no pasen de aquí a oír misa los vaqueiros”, disponiendo a este grupo a ocupar un espacio del templo, el de menor categoría. Otros señalan los espacios de enterramiento para forasteros, nobles, plebeyos, célibes y niños

La Santa Cueva de Covadonga es un santuario católico situado en el Principado de Asturias (España). Se trata de una gruta en las estribaciones del Monte Auseva, que da nombre a la parroquia de Covadonga en el concejo de Cangas de Onís. El significado de «Covadonga», procedente del latín «Cova Dominica», es «Cueva de la Señora», ya que el lugar esta dedicado al culto de la Virgen María. Para saber más: http://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Cueva_de_Covadonga

Don Pelayo fue un caudillo astur, y el primer rey de Asturias, tal como narra la Crónica Albeldense («Primum in Asturias Pelagius rg. in Canicas an. XVIIII») en el siglo VIII (muerto en 737). Se opuso al poder musulmán y llegó a fundar el Reino de Asturias. Se desconoce su lugar de nacimiento.

Para saber más: http://es.wikipedia.org/wiki/Don_Pelayo

Al interior de la iglesia de la Purificación (estilo románico) se accede a través de una portada en el lado de la Epístola de arco de medio punto, abocinada con dos arquivoltas sobre columnas con capiteles decorados con dibujos geométricos o vegetales, no tiene tímpano; la protegía un atrio del que sólo quedan los arcos exteriores, ya que la techumbre, en estado ruinoso, fue retirada cuando se restauró en 1977. Hay otra portada en el hastial, debajo de la torre, también de medio punto, abocinada con tres arquivoltas sobre columnas, la interiores muy delgadas, con capiteles decorados con motivos vegetales, algunos muy deteriorados; tiene tímpano con Crismón Trinitario. De su vista general hemos de destacar la prestancia de la torre con dobles vanos en sus cuatro lados, aunque abiertos no hay mas que los del lado sur donde se alojan las campanas. Tienen una arquivolta delgada sobre pequeños capiteles de decoración vegetal y sobre una fina columnilla, sobre ella una especie de guardalluvias delgado nace en su interior de una cabeza humana. De sus antiguas funciones defensivas conserva un matacanes y saeteras. El exterior de la nave y del ábside está recorrido bajo el tejaroz por arquillos, como hemos visto en Zolina.

Interior de la iglesia de la Purificación (de estilo románico).

Con sus cinco kilómetros de recorrido, que permiten un insólito y evocador paseo bordeando la ciudad, las murallas de Pamplona constituyen uno los complejos bélicos más interesantes y mejor conservados de España, lo que le valió ser declarado Monumento Nacional.

Espacio urbano pamplonés por excelencia, al la vez que emblemático. Ya existía en la Edad Media y sirvió, junto a otros terrenos de nadie, de separación entre los tres burgos de la ciudad en los momentos de difícil convivencia. Desde un principio asumió su papel de espacio de ocio y espectáculos. Así ya en 1405 se preparó un sector para que se desarrollaran la justas y torneos que el rey Carlos III organizó para celebrar la boda de su hija doña Beatriz con el príncipe Jacques de Borbón. A partir de este momento, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, actuando como una plaza Mayor de cualquier lugar de España, los torneos y demás juegos que se organizaban bien para festejar a los santos patronos de la ciudad, bien para celebrar las efemérides de la monarquía, la plaza se engalanaba para la diversión. Otra función clave de la plaza del Castillo ha sido su papel de coso taurino ya que prácticamente todas las corridas se han desarrollado en ella desde la primera documentada en 1385 hasta que en 1844 se construyó la plaza estable. La transformación más notable que sufrió en los últimos años fue el privarle de ser ese espacio cerrado propio de toda plaza mayor, con pequeñas calles de acceso, al quererla abrir al Segundo Ensanche de la ciudad, a través de la Avenida de Carlos III y quitar de su lado sur el Teatro Principal en 1931. Con todo, esta decisión le ha permitido incorporarse al Segundo Ensanche de la ciudad como un espacio referencial importante y constituirse en enlace natural entre la zona histórica de la ciudad y la nueva.

Textos recogidos de: http://www.unav.es/arte/cmn/pamplona/pamplona3/lam22.html

Esta imagen corresponde a la hornacina de San Fermín que se encuentra en la Cuesta de Santo Domingo, desde donde se inicia el encierro a las 8 de la mañana los días 7 al 14 de julio. Pocos unos minutos antes de que den las 8 de la mañana, los mozos, periódico enrollado en mano, le cantan tres veces: “A San Fermín, pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro, dándonos su bendición”. A continuación sonará el cohete que anuncia la apertura de los corrales donde esperan los toros y cabestros.

Friends

  • loading Loading…

 

estudiooberon.com's groups