Me gusta la fotografía. Disfruto de la Naturaleza y la vida al aire libre. Valoro mucho la amistad y respeto a mis semejantes. Soy solidaria, sociable, bohemia...
I like photography. Enjoy nature and the outdoors. I love where I live and my whole family! I very much appreciate the friendship and respect to my peers.
Pat Camp's conversations
Beautiful shot.
Qué belleza...!!! Excelente toma. Felicitaciones, Eliseo C. Martínez!!!
Caltgelt, te comento... San Martín testa por tercera vez y definitiva el 3 de enero de 1844, donde menciona “desearía que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires”. El 30 de agosto de 1850, corridos trece días desde el deceso del héroe, Mariano Balcarce comunica la triste noticia al gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, como también que los venerados restos fueron depositados en la bóveda de la Catedral boloñesa (en aquel tiempo en construcción) “hasta que puedan ser trasladados a esa capital, según su deseos, para que reposen en el suelo de la patria querida”. Lo cierto es que, desde casi el momento del deceso, se habló y escribió acerca del traslado de los restos. con fecha 1 de noviembre de 1850, el ministro de Relaciones Exteriores de la Provincia de Buenos Aires, don Felipe Arana, comunica a Balcarce que el gobernador Rosas le previene por su intermedio que “luego que sea posible proceda, a verificar la traslación de los restos mortales del finado general a esta ciudad por cuenta del gobierno de la Confederación Argentina para que, a la par que reciba de este modo un testimonio elocuente del íntimo aprecio que su patriotismo le hacía merecer de su gobierno y de su país, quedé también cumplida su ultima voluntad”. Por razones públicamente desconocidas, Mariano Balcarce no llevó adelante lo dispuesto por el gobierno porteño. En los años siguientes no se habló más del asunto, por lo menos en forma pública. En 1.862, año en que fue inaugurado en la ciudad de Buenos Aires el monumento a San Martín, dispuesto por la Municipalidad porteña. En la ceremonia que se realizó con tal motivo, habló el General Mitre, a la sazón gobernador provincial y encargado del Poder Ejecutivo Nacional, quien dijo que el pedazo de tierra argentina en que se asentaba el pedestal de la estatua era el único ocupado por San Martín en su país “mientras llega el momento en que sus huesos ocupen un pedazo de tierra en ella”. Los años pasaron, las gestiones continuaron... En 1870 se presentó don Manuel Guerrico a la Municipalidad de Buenos Aires para solicitar, en nombre de la familia del general San Martín , un terreno en el cementerio del Norte, o de la Recoleta, para colocar allí los restos del héroe. La petición se resolvió favorablemente y se acordó también que la Municipalidad construyera a sus expensas un monumento en ese terreno. El monumento no se construyó y en cambio se hizo, sí, un modesto mausoleo, sin embargo, tiempo después el terreno fue cedido a otra persona, situación que quedó sin efecto al reivindicar la corporación municipal sus derechos sobre ese terreno y quedar de su propiedad lo construido en él. Pasados los años y ya fallecida Mercedes San Martín de Balcarce, el señor Enrique Perisena, integrante de la Comisión Municipal, solicito a ésta que el mencionado mausoleo fuese mejorado y que, en virtud de la ley nacional de 1864, se comunicase al Poder Ejecutivo Nacional que se creía llegado el momento para disponer la traslación de los restos. Finalmente, también se proponía designar una comisión formada por cinco municipales para que se tratara de realizar los tramites previos a esa traslación, comisión a la que también se daba autorización para hacer los gastos necesarios. Todo fue aprobado por la Comisión Municipal el 4 de febrero de 1871. No pasó mucho tiempo hasta que la comisión de municipales designada por la corporación porteña decidió que sería preferible la Catedral a la Recoleta como destino final para los restos de San Martín. Por ello, el 12 de abril solicitó al arzobispo León Federico Aneiros que interpusiera su influencia cerca del Cabildo Metropolitano para que éste destinara a tan patriótico objeto la antigua capilla bautismal existente en la Catedral. La nota de petición , firmada por José Prudencio Guerrico y refrendada por Santiago de Estrada, decía, también, que la Comisión se proponía erigir en el frente oeste de la capilla un altar dedicado a Santa Rosa de Lima, por ser Patrona de la América del Sud, y colocar, arrimado a la pared Sud, el sarcófago que encerraría “los restos del campeón de nuestra independencia”. El arzobispo Aneiros transmitió el pedido a los canónigos y estos prestaron por unanimidad su acuerdo a lo solicitado el 17 siguiente. Lo hicieron, según puede leerse en la nota remitida al prelado, “mirando como una de las preeminencias y de las glorias de la Iglesia metropolitana ser la depositaria de los restos de tan ilustre varón”. En virtud de este acuerdo dado por el Cabildo Eclesiástico, monseñor Aneiros dirigió el 19 de abril una comunicación a la corporación municipal en la que manifestaba que “consideraremos siempre como una gloria tener y custodiar el depósito de los restos del brigadier general don José de San Martín.” Corrido casi un año, la comisión municipal propuso al prelado el cambio de capilla por entenderse que la posible erección de un monumento mausoleo requería una superficie mayor que la del antiguo bautisterio. Monseñor Aneiros giró la nueva solicitud a los canónigos y éstos respondieron prontamente que accedían a la permuta del local y que, en consecuencia, el mausoleo proyectado seria erigido en la capilla por entonces dedicada a Nuestra Señora de la Paz. Poco después, el presidente Avellaneda hacia su ya recordada convocatoria al pueblo y en seguida se formaban en primer término la comisión provincial de Buenos Aires y después, la nacional. Todo esto llevó a la comisión constituida por la Corporación Municipal a dar cuenta de lo actuado hasta ese momento y a incorporarse, como fue decidido, a la comisión provincial. Por su parte, la corporación Municipal resolvió comunicar a la comisión provincial que contribuiría a la colecta con doscientos mil pesos corrientes y a remitir a la comisión nacional, para su conocimiento, todos los antecedentes del asunto, como también los diseños y planos de un mausoleo levantados en Italia por el escultor Tantardini, quien lo había hecho por pedido de la comisión de municipales. No fue este proyecto el finalmente escogido, sino el presentado por el escultor francés Albert Carrier-Belleuse. Y como su obra exigía determinadas condiciones, se dio forma octogonal a la capilla de Nuestra Señora de la Paz y se la extendió unos metros fuera del edificio catedralicio. En esa capilla y en ese mausoleo fueron depositados, finalmente, los restos del Libertador llegados el 28 de mayo de 1880 para que quedara cumplido su deseo testamentario.
En definitiva... fue mucho antes de 1877 el destino de sus restos en la Catedral. La gestión definitiva fue realizada por entonces presidente Nicolás Avellaneda, que creó la “Comisión Central de Repatriación de los Restos del General San Martín”. El mayor impedimento para la repatriación del mismo, fue demorado en su cumplimiento por la decisión de su hija Mercedes, firme en su posición de dejar en suspenso la ejecución de la cláusula testamentaria hasta, por lo menos, su muerte. Así fue afirmado tras su deceso y no fue desmentido ni por su esposo Mariano Balcarce ni por su hija Josefa.
Info: INSTITUTO NACIONAL SANMARTINIANO Mariscal Castilla y Alejandro Aguado Plaza Grand Bourg - Buenos Aires República Argentina (54) (011) 4802-3311 sanmartiniano@cultura.gov.ar
Graciasss, JeO112
Juan Martin, fue una forma de hacer catarsis... jajjajjaja Pero la verdad, el que manejaba ese día el auto mencionado, merecía que le retiren el registro al instante.
Hola, Juan... pasé a mirar tus fotos y encontré ésta... bellísima...!!! Cuando en ellas está el sol... para mí son sublimes...!!! Saludos
Muchas gracias, Nenad y Juan, por sus comentarios. Saludos
otra foto genial !!! felicitaciones Diego
Muy buena captura, me han encantado los reflejos en este maravilloso atardecer.
Wonderful moment.
Nice shot. L 20
Greetings. Filipe.